Una de las variedades más antiguas y emblemáticas de la Península Ibérica, originaria del valle del Ebro, en Aragón, y cultivada desde la Edad Media. Su nombre viene de la palabra aragonesa empelt («injerto»). De maduración temprana, da aceites suaves, delicados y dorados, profundamente arraigados en la tradición mediterránea. Mediterráneo.